¿Cómo era la vestimenta de la época colonial en Hispanoamérica?

La vestimenta de la época colonial siempre ha generado un interés especial por el hombre moderno, debido a esa gran cantidad de detalles que poseía y ese aire romántico que inspiraba.

La era colonial en Hispanoamérica comenzó luego de que los conquistadores llegaran, lo cual sucedió a partir del siglo XV.

Los españoles, poco a poco, y algunas veces por la fuerza, fueron imponiendo sus costumbres, sus tradiciones, su música, su religión y, por supuesto, las tendencias de la moda.

Sin embargo, es bueno señalar que toda esta moda traída desde España no se originó totalmente en esa nación, ya que mucho del vestuario de las mujeres y hombres españoles fue tomado de otros países como Francia, por ejemplo.

Así pues, la vestimenta de la época colonial argentina, peruana, de México o de Venezuela, no era más que un amasijo de tendencias originadas en varias partes de Europa. Estas es una las razones por las cuales los trajes típicos de cada país latinoamericano tienen sus propias características.

En este artículo vamos a hacer una descripción de cómo vestían los españoles recién llegados y así tener una idea clara de las tendencias de la moda de aquella época.

La vestimenta de la época colonial era muy variada

Una de las cosas que se destacan de la vestimenta de la época colonial para mujeres y hombres, es la gran cantidad de trajes y vestidos como una manera de marcar las distancias entre las clases sociales.

A través del vestuario de una persona de la época, se podía reconocer fácilmente su cultura, su sitio de origen, su raza y su posición social.

Un ejemplo de esto, era la gente de la nobleza, que tenía la capacidad de importar las mejores telas y accesorios del viejo continente.

En cuanto a la vestimenta de antes, no existía un código redactado en papel, pero se tomaba como una especie de ley que ciertas prendas sólo podían ser usadas por las “señoras” y nunca por las trabajadoras del campo, por ejemplo.

El vestuario colonial de la clase rica

La vestimenta de la época colonial

Las señoras de sociedad acostumbran a llevar unos faldones anchos y largos, complementados con blusas de encaje o lino. También lucían enaguas bordadas.

Entre sus accesorios favoritos estaban los abanicos, las mantillas, el calzado con hebillas de metales preciosos, los paraguas, etc.

En aquellos tiempos era tendencia el dejar destapado el forro de la prenda, o poner abajo un tejido diferente.

En cuanto a los hombres pudientes, la moda era utilizar pantalones angostos, capas, chaquetas de levita, camisas con volados, corbatas que finalizaban en flecos, etc.

El caballero de la época colonial tenía un gusto por algunos accesorios como el pañuelo, la galera, los bastones con empuñadura metálica, la botas con adornos de plata, etc.

Los diseños femeninos eran más como una silueta de avispa mientras que los masculinos eran más cuadrados.

El vestuario colonial de las clases más bajas

Al estudiar la vestimenta de época para las personas de menor poder adquisitivo, nos encontramos que predominaban los atuendos mucho más simples, los cuales se realizaban, generalmente, con algodón.

Sin embargo, en las regiones más frías, se elaboraba un vestuario a base de lana de oveja o de llama. Un ejemplo de esto son los famosos ponchos peruanos.

Las mujeres que laboraban en el campo llevaban indumentarias que se asemejaban al quitón de Grecia.

Por su lado, los hombres se vestían con un jubón de mangas, calcetines y botas altas hechas con piel de animales.

En cuanto a los accesorios de los hombres de la clase baja, destacan la golilla y la faja para apretar el jubón.

Si nos fijamos en la ropa colonial de los esclavos, los hombres se ponían una camisola de algodón que tenía 3 hoyos para introducir la cabeza y los brazos. Esta era la tendencia en el vestuario de los esclavos que trabajaban sembrando y recogiendo las cosechas en el campo.

Por su lado, las esclavas africanas tenían que tener sus vestidos de mangas largas, sin adornos y que cubrieran totalmente su cuerpo.

H2 El vestuario colonial militar

La ropa militar era una de las que más se empleaba en la época colonial. Tenemos que en los inicios de la colonia era muy frecuente la utilización de las armaduras completas. Estamos ablando de los años cercanos a 1580.

Entre los elementos de este tipo de armadura estaban: el morrión con plumas, la gorguera con encajes, la calzoneta y la espada envainada a la cintura.

Este traje fue evolucionando y pronto los húsares, lanceros y carabineros adoptaron los chacós con penacho y visera, las guerreras cortas con franjas cruzadas al frente y un pantalón amplio y en tubo.

Los peinados de la época colonial

Los peinados de la época colonial

En los años de la época colonial, la moda dictaminaba que las mujeres debían lucir peinados altos, con el cabello recogido.

El estilo era llevar rollos que inspiraran dramatismo. Para obtener este efecto, se usaban unas almohadillas artificiales que incrementaban la talla de dichos peinados a casi dos veces su tamaño.

Como podemos ver, este tipo de look era muy extravagante y recibió muchos comentarios negativos de algunos personajes notables de esa misma época.

Sin embargo, y sin escuchar a sus detractores, la nobleza en España y Francia, conjuntamente con sus imitadoras de la Nueva España, seguían luciendo estos peinados sin ningún tipo de rubor.

A pesar de que este tipo de moda arrancó con un gran impulso, el entusiasmo por ella empezó a desaparecer en la primera década del año 1800.

La fabricación de la vestimenta de la época colonial

Fabricación-época-colonial

Al llegar a América, los españoles se sorprendieron al encontrar que los métodos textiles ya tenían un buen desarrollo y  que sus productos finales llamaban la atención por sus colores y diseños.

La técnica que se utilizaba por los indígenas de la colonia era la del telar de cintura, el cual se implementaba con dos puntas, una de las cuales se amarraba a un árbol y la otra a la espalda del trabajador.

Estos aborígenes también eran expertos en la utilización de las pinturas de origen vegetal para teñir los hilos, dando como resultado una impresionante uniformidad.

Por su parte, los conquistadores aportaron sus conocimientos en el llamado telar de pie o pedal. Sin embargo, los indígenas nunca abandonaron su ancestral telar de cintura, sino que utilizaron ambas técnicas al unísono.

En cuanto a la fabricación de la ropa colonial de las clases altas, se acostumbraba a importar telas costosas, como el terciopelo, el brocado, el damasco, los encajes y la seda.

Para los atuendos de uso diario, se traían telas más económicas, como la lana de alpaca o vicuña, el algodón y el lino.

Después de varios años de importación de lino y algodón, estos dos rubros comenzaron a producirse de manera masiva es las tierras americanas.

Entre los trucos que se empleaban para darles un poco más atractivo a las prendas, se pegaban o se entretejían algunas plumas de aves hermosas a las telas con las que las confeccionaban.

Una de las curiosidades de la fabricación de prendas en la América de la colonia, era que en naciones como Honduras y Perú se elaboraban unos ponchos cuyo estilo fue copiado por los españoles para hacer ruanas impermeables.